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jueves, 7 de abril de 2011

Hechizos - El Secreto del Mago


Hechizos - El Secreto del Mago

Hechizos - El Secreto del Mago

El Secreto del Mago


Un secreto único. Un ritual único. Un hechizo único. Tu vida cambiará inmediatamente.
Pido nada por el secreto del mago. Y doy mucho. Conseguiras éxito, poder, dinero, amor, lo que desees.
Un sólo secreto, un sólo hechizo. Fácil, solo necesitas una indicaciones que te daré y tienes todo lo que deseas, ¿crees que no?
Sólo piensa en que perderías y cuanto ganarás!!!


El Secreto para Hacer
que las Cosas Sucedan

¿Habías leído esto?


Pierden tiempo. Pierden oportunidades. Pierden su vida.
A la espera del momento ideal y en la búsqueda de la perfección, un incontable número de personas viven postergando y apagando su propio éxito.

Metas sin cumplir. Sueños sin realizar. Oportunidades sin aprovechar. Y lo que es peor, a medida que el tiempo pasa, parece que les es más difícil tomar acción.

¿Conoces a alguien a quien esto le sucede? ¿Acaso la conoces íntimamente?

Las cosas no se dan por sí solas. Tú lo sabes. Requieren de un elemento fundamental: la acción.
Si la acción es la base del logro, la postergación -o lo que en términos prácticos es lo mismo, la parálisis- es el saboteador principal del éxito.

Suena elemental, pero es impresionante el desgaste, las frustraciones y el conformismo producto de un hábito que empobrece a millones: esperar que todo esté perfecto.

No sale el producto, no se envía la propuesta, no se da el paso, no se cierra el capítulo, no se inicia el camino, no se realiza la llamada, no se abre la conversación, no se asume la decisión... hasta que las condiciones sean perfectas.

¿Acaso hay tal cosa como las condiciones perfectas? ¡No!

Pareciera que muchos vivieran hipnotizados por la ilusión de una garantía que nunca llega: una vida 100% libre de equivocaciones. Y desde ese trance, el miedo a cometer un error -a que no sea perfecto, a que no sea exactamente lo que se quería- se come los días, las semanas, los meses y los años de quienes se paralizan por él.

¿Has estado esperando por las condiciones "perfectas" -el momento ideal, la certeza total, la claridad absoluta- para darte el permiso de avanzar o de probar algo?

Si es así, te entiendo. Yo también he estado allí, frenado por mi propia búsqueda de lo mejor. Pero como dicen, lo mejor es muchas veces enemigo de lo bueno.

¿Me permites una sugerencia? ¡Olvida la perfección!

No te estoy diciendo que adoptes la mediocridad; mucho menos que dejes de superarte. Busca la excelencia -el proceso de dar cada vez lo mejor de ti- pero suelta las amarras de un estándar que es inalcanzable.

Asume uno de los secretos fundamentales para avanzar hacia tus metas y lograr que las cosas sucedan:

No tienes que hacerlo perfecto,
tan sólo tienes que ponerte en movimiento.

Vuelve a leer la frase anterior. Si quieres escríbela en grande en una hoja de papel y pégala en un lugar que veas a menudo. Porque esa sola idea puede hacer la diferencia entre una vida limitada y la realización de tus metas.
El poder de esa filosofía es simple: movimiento -el que generas cuando te pones en acción- es la llave que abre la celda de la parálisis. Movimiento es el motor del aprendizaje. Movimiento es lo que hace que las cosas se den.
Puede haber talento, capacidades y conocimiento, pero si no se ponen en práctica sirven de muy poco. Las oportunidades se abren y se cierran cada día ante ti, pero sólo son tales cuando tú decides aprovecharlas. Seguro que hay gran potencial, pero sin movimiento no hay desarrollo.
A Microsoft, la famosa empresa del mega millonario Bill Gates, se le ha criticado muchas veces por lanzar productos al mercado plagados por bugs o defectos de programación. Pero hay algo que no se les puede negar: por más de dos décadas han estado en pleno movimiento y haciendo que las cosas sucedan. Y esto los ha llevado a constituirse como una de las compañías más poderosas del planeta.
¿Te imaginas qué sería del mundo si Microsoft todavía estuviera esperando a que el sistema operativo Windows estuviera 100% perfecto antes de lanzarlo al mercado? ¿O si yo hubiera decidido no publicar este artículo ante mi duda de si estaba gramaticalmente perfecto o no?
Una cosa es la implementación organizacional de filosofías como la de Calidad Total y políticas Cero Defectos. Otra es que en tú, en lo personal, estés frenando tu progreso por condicionar tu avance a unas condiciones de perfección imprácticas e inalcanzables.
Uno de los secretos de los tremendamente exitosos, de los financieramente prósperos y de los espiritualmente plenos, es este: No pretenden hacerlo perfecto, tan sólo ponerse en movimiento.
La manera de "perfeccionar" algo es mejorar lo que ya está. Pero si ni siquiera hay algo todavía ¿qué se va a mejorar? Primero tienes que tener algo -en el papel, en la mente de otros, en el mercado, en tu experiencia y resultados- para luego poder optimizarlo.

No puedes mejorar lo que no has iniciado. Así que la fórmula es simple: ¡Arranca ya con lo que tienes! ¡Inicia el camino con lo que sabes! Ya sumarás, aprenderás y mejorarás sobre la marcha.

No significa que tomes decisiones sin evaluar alternativas y consecuencias. Pero asegúrate de que la "perfeccionitis aguditis" no te impida acercarte a tus objetivos.

¿Te vas a equivocar? Puede que sí. ¿Van a salirte las cosas mal? De vez en cuando. ¿Otros criticarán tu falta de "perfección"? Sí porque la crítica es el hobby preferido de quienes no se mueven.

Piensa en la alternativa: seguir postergando, perdiendo tiempo, abriéndole cada vez más espacio al temor al fracaso y agrandando la distancia entre tú y tus metas.
¿Cual es la clave? Nuevamente: no busques hacerlo perfecto, tan sólo asegúrate de ponerte en movimiento.

Si algo ha sido un acelerador de mi evolución personal, progreso profesional y prosperidad financiera, ha sido el seguir este principio.
Porque es cuando las cosas están andando que las respuestas aparecen y las oportunidades se manifiestan. Es al avanzar hacia lo que quieres que tus metas se acercan a ti.
Algunos esperan el momento perfecto, sin darse cuenta de que se les escapa una realización liberadora:

El momento perfecto lo puedes crear en cualquier instante, cuando decides pasar de la inacción a la acción, de la parálisis al movimiento y del temor a la excitación de saberte en movimiento.

El momento perfecto para actuar es ahora. Sí ¡ahora mismo! Con lo mucho o poco que sabes; con la poca o gran confusión que puedas tener; con la incertidumbre o certeza que estés sintiendo.
Toma la mejor decisión que puedas asumir con la información que tienes. Sigue tu intuición. Pero ¡decide! Recuerda que la peor decisión es la de la inacción.

¿Ha estado tu perfeccionismo limitando tu éxito?
¿Te encuentras postergando?
¿Paralizado por no contar con las condiciones "perfectas"?

La oportunidad de avanzar la tienes ahora. El momento es ya. Este es el instante para pasar de la parálisis a la acción.
Porque lo que hace la diferencia -y permite que las cosas sucedan- no es la perfección... sino la acción.


¿Acaso sigues esperando por algo o has decidido ponerte en movimiento?


¿Que me impide ganar dinero?

El ganar mucho dinero es el objetivo de una gran parte de las personas. El disfrutar de una seguridad financiera es el anhelo de gran parte de la humanidad. ¿Qué hace que la mayor parte de las personas no tengan suficiente? ¿Qué impide tener dinero?

El dinero no da la felicidad, pero es innegable que ayuda en gran medida a conseguirla. Disponer de una posición económica desahogada no sólo nos puede proporcionar muchas satisfacciones, sino que también nos evita muchos malos momentos y quebraderos de cabeza. Las discusiones domesticas ocasionadas por las dificultades económicas son algo habitual en nuestra sociedad.

Si esto es así, y partimos de la concepción básica de que todo está a nuestro alcance y de que todo podemos conseguirlo si ponemos los medios adecuados, ¿cómo es posible que nos resulte tan difícil llegar a fin de mes?

No depende tan sólo de los ingresos, puesto que como todos sabemos la mayoría de la gente cuanto más gana más gasta. Todos conocemos personas que ejercen profesiones muy bien remuneradas y con ingresos muy elevados que viven al límite que le permite su tarjeta de crédito.

Es cierto que la sociedad tremendamente consumista en la que vivimos nos empuja a vivir siempre por encima de nuestras posibilidades, y a gastar de manera desmedida; ¿pero acaso no tenemos nosotros la última palabra, las riendas de nuestra propia vida, para no entrar en esa dinámica, si decidimos no hacerlo?

Evidentemente el ser humano esta repleto de contradicciones y esta es una más.

El culto al dinero y a quien lo posee es algo común en nuestra sociedad. Tenemos las claves y la posibilidad para conseguirlo. Lo anhelamos con todas nuestras fuerzas y sin embargo…

Hay algunas piezas que no casan en este puzzle.

Anthony Robbins en su célebre "Awaken the giant within" (Traducido en la versión en castellano "Controle su destino. Despertando al gigante que lleva dentro") nos da algunas claves para comprender donde está el misterio.

Este clásico coincide efectivamente en que en una sociedad llena de oportunidades crear riqueza es muy sencillo, pero que la mayoría de la gente no lo consigue porque "tiene agujeros en sus cimientos financieros".

Para Robbins esos "agujeros" responden a tres razones.

La primera razón que esgrime Robbins y que nos impide tener dinero es el tremendo poder que ejercen las creencias sobre nuestro comportamiento. La mayoría de las personas piensa que el tener dinero, a pesar de sus evidentes beneficios, le va a costar excesivo tiempo y trabajo. "O que si tenemos un exceso de dinero, no seremos espirituales, o seremos juzgados por los demás o que alguien nos lo robará de todos modos". Debido a este tipo de "señales contradictorias obtenemos resultados contradictorios".

La segunda razón de Robbins se basa en la pura pereza de la gente: "la gente no domina el dinero porque cree que se trata de algo muy complejo." Que sea un experto el que lo haga.

Obviaremos cualquier comentario sobre esta segunda razón, evitando cualquier comentario sobre el concepto que el Sr. Robbins tiene sobre la vagancia humana.

La tercera razón por la cual Robbins cree que la mayoría de la gente fracasa en su intento de tener dinero se basa en "el concepto de escasez". "La mayoría de la gente cree vivir en un mundo en el que todo está limitado…Con esta filosofía de la vida, y para que usted pueda ganar, alguien más tiene que perder."

La primera y la tercera razón son a mi juicio razones más que acertadas sobre el problema y que enlazan de manera directa con la propia filosofía de poder

La primera porque nos indica que el propio desconcierto en el que vivimos hace que el dinero sea para nosotros algo tremendamente atractivo y al mismo tiempo nos repela.

La falta de un objetivo cierto e inapelable produce en nosotros una contradicción que desemboca en el fracaso a la hora de conseguir el éxito económico.

La tercera razón entronca con la visión de un mundo sin límites, en contra de la extendida visión de que es necesario que haya una gran multitud de pobres para que sólo unos pocos puedan disfrutar de la riqueza.

Todo es posible. Todos podemos ser "ricos". Sólo hace falta que lo creamos de verdad, que queramos serlo y que pongamos los medios necesarios.

A pesar de las evidentes discrepancias con algunos puntos concretos, a mi juicio excesivamente influidos por la filosofía capitalista norteamericana, no hay duda de que el acercamiento de Robbins al problema del dinero en nuestra sociedad es francamente acertado.

No se trata de trabajar hasta la extenuación, de pagar un alto precio por ello en nuestras vidas.

El enriquecimiento económico básicamente debe venir de dotar a nuestro trabajo de un mayor valor para la sociedad, de ser más útiles para ella.

Si sabemos dar a nuestro trabajo una sobredimensión, un valor añadido, este será más apreciado por esa sociedad y podremos obtener mayor remuneración por ello. La sociedad deberá pagar con dinero ese beneficio que le proporcionamos.